Libro que ha enganchado a millones de adolescentes (quizás es más apropiado decir chicas) de medio mundo. Película que se ha preocupado por contar con las caras más conocidas y atractivas de la versión teen de Hollywood. Banda sonora que debe estar a la altura de las circunstancias.

Y es que poner imagen a un best-seller de estas magnitudes (ya lo comparan con el boom de Harry Potter) es un reto. Pero ponerle melodía… es casi más importante. La música sugiere, evoca. Y, por supuesto, es uno de los mejores referentes que una historia puede tener.

En este caso, se ha optado por aunar canciones de distintos artistas. Quizás para hacerlo más variado o quizás para conectar más con los gustos de un público juvenil cada vez más amplio en preferencias musicales. Encontramos desde un delicado y romántico tema a piano compuesto por Carter Burwell hasta la amenazadora guitarra eléctrica de Muse o Linkin Park. En total, 12 canciones que algunos tachan de “música de relleno entre algunos temas de prestigiosos grupos”. Juzguen ustedes mismos:

Muse – Supermassive Black Hole
Paramore – Decode
The Black Ghosts – Full Moon
Linkin Park – Leave Out All The Rest
MuteMath – Spotlight (Twilight Mix)
Perry Farrell – Going All The Way (Into The Twilight)
Collective Soul – Tremble For My Beloved
Paramore – I Caught Myself
Blue Foundation – Eyes On Fire
Rob Pattinson – Never Think
Iron & Wine – Flightless Bird, American Mouth
Carter Burwell – Bella’s Lullaby (de la que dejo el vídeo)

Película inseparable de su banda sonora, que lleva el mismo nombre. Una entrañable historia con una bso brillante que fue (y es) un éxito rotundo tanto en Francia como en el resto del mundo. “Acción – reacción” (como dice el personaje del director Rachin).

Estrenada en 2004 y dirigida por Christophe Barratier, recibió la nominación a los Globos de Oro y a los Óscar como Mejor Película en Lengua Extranjera (pero ese fue el año de Amenábar y su Mar Adentro).

La fascinante música de la película corre de la mano del compositor Bruno Coulais. Su banda sonora dio a conocer a Les petits chanteurs de Saint Marc,  una coral de niños que existía desde la década de los 80 en Lyon. Son estos niños los que grabaron las voces que servirían de playback a los pequeños actores. Con una excepción: Jean-Baptiste Maunier. El director se fijo en este corista “de cara y voz de ángel” y le dió el papel de Pierre Morhange, el solista del coro en la ficción y uno de los personajes principales.

El tema principal es Vois sur ton chemin.

Los temas que trata el filme son la infancia, la educación y la música. Es ésta última la protagonista, el medio privilegiado por el cual los niños de un reformatorio encontrarán su salvación gracias a Clément Mathieu, el profesor de música.

Una persona  puede mejorar el mundo. Y es lo que se siente al ver esta película. El cine no puede cambiar las cosas, pero al menos puede despertar las ganas de intentarlo.

Cualquiera que haya visto esta película de Roberto Benigni, mitad director y mitad actor-cómico-payaso, es capaz de tararear su banda sonora. Al menos de una canción, llena de optimismo y jovialidad para contar una dura historia del modo más tierno y desenfadado posible.

El compositor Nicola Piovani nos regala dos maravillosos temas centrales: una bella canción de amor (Buon Giorno Principessa) y un pegadizo tema dedicado al personaje de Guido (La Vita é Bella).  Son las canciones que se van repitiendo (para algunos de una forma abusiva) a lo largo de toda la película, con influencia de la música popular y de carácter alegre. Producto 100% italiano. Se sirven de la guitarra, la tuba, la mandolina y el acordeón, lo que aporta un aire mediterráneo. Sin olvidar una pequeña orquesta tradicional de viento y cuerda.

Los pilares fundamentales que tanto la historia como su música quieren transmitir son la ternura y el amor. Muy confundidos están los que se quedan sólo en el término del humor. El mayor acierto es que afloran los sentimientos sólo con escucharla.

Abbiamo Vinto es el tema que cierra el filme, haciendo una fusión de los dos temas principales. Es el resumen perfecto y sin duda la mejor manera de dejar al espectador un buen sabor de boca. 

Solo nos queda creer en lo que la letra quiere hacernos recordar:

Sí, mi corazón siempre estará donde esté tu corazón,
si tú no dejas de luchar.
Y nunca pierdes la ilusión, nunca olvides que al final
habrá un lugar para el amor.
Tú no dejes de jugar, nunca pares de soñar,
que una noche la tristeza se irá sin avisar
y al fin sabrás lo bello que es vivir.

Y le toca el turno a España en premiar su cine, con la cada vez más dudosa entrega de los Goya. Mucho se podría decir al respecto de la gala emitida en diferido y sobre los discursos de más de uno, pero no en un blog de cine.

El Langui con el director del filme, Santiago A. Zannou

El Langui con el director del filme, Santiago A. Zannou

 

 

Nos quedamos con los resultados, con el triunfo de Camino y con el premiado a la mejor canción original, que también recibió el de mejor actor revelación: el Langui, Juan Manuel Montilla, cantante de La Excepción.

 

 

 La canción premiada es A tientas:

La película de El truco del manco también consiguió el Goya a la mejor dirección novel. El lema de la película es principalmente “si quieres, puedes”. Se presentó el filme por la puerta de atrás, pero empezó a hacer mucho ruido y a sonar cada vez más fuerte como ganadora en las categorías en las que estaba nominada.

Un giro de 180º para la categoría de las canciones y las bandas sonoras del cine español, en el que el rap irrumpe con fuerza. Poco nuevo queda por decir de estos galardones, que vuelven a merecer la etiqueta de anticuados y secundarios, que terminan premiando a los mismos personajes independientemente de las películas, y que una vez más vuelven a crear polémica.

Excelente comienzo de año para El Jefe. Nada menos que dos premios por la canción que cierra el filme The Wrestler. El primero de ellos, el Premio de la Crítica. El segundo, un Globo de Oro por la mejor canción original.

 Con el mismo título que la película, se trata de una “pieza acústica maravillosa” según el director Darren Aronofsky. “Bruce supo capturar el espíritu de la película y del personaje de Mickey”.

The Wrestler está protagonizada por Mickey Rourke, Marisa Tomei y Evan Rachel Wood. “The Ram” Robinson es un luchador profesional de la década de los 80. Tras sufrir un ataque al corazón durante un combate, los médicos le dicen que podría morir si sigue luchando. Robinson decide reconstruir su vida trabajando en una charcutería, intentando acercarse en la relación con su hija y manteniendo una relación con una stripper. Sin embargo, su eterno rival no le pondrá las cosas fáciles al proponerle una revancha, una oportunidad que no puede rechazar y por la que pondrá en peligro su vida.

Esta película independiente se confirmó el pasado 12 de enero como una de las grandes revelaciones de la temporada. En la ceremonia celebrada en Los Ángeles, se alzó como ganadora en las 4 categorías en las que competía:

– Mejor película dramática                                                                                       

– Mejor director (Danny Boyle)

– Mejor guión (Simon Beaufoy)

– Mejor banda sonora original (A.H. Rahman)

Dejó como perdedora de la noche a El curioso caso de Benjamin Button. También competía contra Frost/Nixon, The reader y Revolutionary Road.

 Slumdog Millionaire es una adaptación de la novela de Vikas Swarup Q and A, por parte del guionista Simon Beaufoy (más conocido por su trabajo en The Full Monty de 1997). La película narra la historia de Jamal Malik, un joven huérfano de 18 años que vive en los suburbios de Bombay y se empeña en participar en la versión india del programa ‘¿Quieres ser millonario?’ por amor.

Tráiler de la película:

En cuanto a su banda sonora, el director del filme pidió a Rahman “una mezcla entre la India moderna y la vieja India”, pero huyendo de todo sentimentalismo, sin chelos, y que marcara el pulso. El propio Danny Boyle ha descrito el resutado final como “un regalo, pura energía”. El tema central es Jai ho.

Actor, director, compositor, cantante… A sus 78 años, Clint Eastwood brilla en todo lo que hace, y en esta ocasión le ha tocado el turno al mundo de la música.

El cineasta no sólo ha dirigido e interpretado ‘Gran Torino’, también ha compuesto la banda sonora de este filme, interpretado por el actor y Jamie Cullum. Por este trabajo Eastwood ha sido reconocido con una nominación a los Globos de Oro.

Christopher Carley, Bee Vang, Ahney Her, Brian Haley acompañan al cineasta en esta cinta sobre un amargado veterano de guerra cargado de xenofobia que consigue superar sus prejuicios.

Gran Torino recaudó en EEUU, el pasado fin de semana, 29 millones de dólares (unos 21 millones de euros). Se trata del mejor debut en cifras para Eastwood.

Bastan estas tres palabras para hacer referencia a una de las películas más memorables de Tim Burton. Y es que tras el estreno de Pesadilla antes de Navidad en 1993, la película ha traspasado los límites del cine y se ha convertido en un icono de lo gótico y de Halloween.

No importa que el público lleve viéndola durante más de 15 años o disfrutando de ella en vídeo o  DVD. El pasado 21 de noviembre se produjo en España su reestreno en cines seleccionados, esta vez en 3 dimensiones, con una gran acogida del público. Además, el filme ya se ha visto reeditado en una lujosísima edición en DVD para coleccionistas.

                                             

Jack Skeleton (protagonista), señor de Halloween, ha dejado de ser un personaje de una película de animación para ser un símbolo, una representación de moda y gran aceptación para el público, especialmente entre colectivos juveniles (hecho que ha sabido rentabilizar su distribuidora, Disney).

 

 Esta historia gótica, con toques de humor y de musical, fue dirigida por Henry Selick y producida y creada por Burton. No es una película para niños, sino para todas las edades (como bien anuncia la canción de entrada: niños, niñas y los demás…). La originalidad de combinar y comparar la fiesta de Halloween y la Navidad desde el punto de vista de un personaje macabro y terrorífico (Jack, el Rey del Mal) es lo que da valor y sentido a su éxito arrollador.

El encargado de la Banda Sonora no es otro que Danny Elfman, una constante en las películas de Tim Burton (el binomio Burton-Elfman ha producido 12 películas). Sabe reproducir la estética de la película, dando ese toque oscuro, travieso y melancólico al universo de Jack. Fue nominada a los Globo de Oro.

El filme ya se ha ganado un hueco entre los clásicos del cine. El tema estrella  es el famoso This is Halloween.

Maestro Maurice

04/01/2009

El festival de cine de Berlín, que se celebrará el próximo mes de febrero, rendirá un homenaje al compositor Maurice Jarre, entregándole un Oso de Oro honororífico por el conjunto de su carrera.

En la página web del festival explican que se trata de uno de los compositores más premiados y a la vez más importantes y más populares de la historia del cine.

Haciendo un repaso por su extensa filmografía, el compositor consiguió tres Óscar a la mejor Banda Sonora Original, además de seis nominaciones. Las películas premiadas son:

Lawrence de Arabia, 1962 (dirigida por el propio Jarre)

Doctor Zhivago, 1965

Pasaje a la India, 1984

En el 2003 anunció su retirada definitiva de la composición musical para el cine después de más de 50 años consagrando su vida a este mundo. Será ahora cuando se le rinda el homenaje que merece.

Ruidos fantásticos

28/12/2008

En una entrevista reciente, Ben Burtt (creador de las voces de Star Wars, E.T. o Wall.e) desvela cómo nacen los sonidos de algunos de los personajes del cine, sonidos que integran las bandas sonoras de las películas.

El diseñador de sonido y ganador de cuatro Óscar lleva 30 años inventando cómo suenan lugares y personajes imaginarios. Siempre lleva una grabadora en el bolsillo, de la que han salido los ruidos de R2D2, el látigo de Indiana Jones o el siseo de Alien.

 

 

Para crear el sonido y el lenguaje de R2D2, el quión especificaba que sus pitidos debían sonar al lamento de un niño. Grabaron decenas de bebés, pero no resultaban creíbles. Finalmente, se basaron en las imitaciones que los adultos hacían.

Uno de sus casos más complicados fue hacer que E.T. roncara cuando cae enfermo. Burtt se dio cuenta de que la solución estaba en su casa. Grabó a su mujer (que en ese momento padecía gripe) mientras dormía, y ella se conviertió en en entrañable extraterrestre.

Su último reto ha sido poner sonido al universo del robot Wall.e, en una película en la que durante 40 minutos no hay diálogos. Tres años de trabajo y la ayuda de la informática han hecho posibles el éxito de este proyecto. Sólo para la voz de Wall.e usó más de 2.600 sonidos, entre los que se incluyen patitos de goma, silbatos, maquinillas de afeitar, muelles, un ‘punch’ de boxeo e incluso la propia voz de Burtt. Una vez que conseguían el ruido base, grababan su voz con la entonación humana que tendría, para luego aplizar las curvas sonoras. Así podían expresar la tristeza o alegría del robot.

La ciencia ficción para este diseñador no está tan lejana. Sólo hay que prestar atención a los ruidos que nos rodean y ponerles ritmo o tono adecuados. Poca tecnología y mucha imaginación.